15 jun. 2011

El último baño

Cuando era niño jugaba a piratas en la playa con el resto de la pandilla. Más tarde se sentaba en su tibia arena contemplando atardeceres con la persona amada. Hoy se hundirá para siempre, bajará por última vez esos peldaños tratando de recuperar su niñez, su amor, las ilusiones y proyectos que la vida le fue negando.

4 comentarios:

  1. Gabriel Palafox/ Fco. Rodríguez Tejedor7/7/11 23:28

    Sí, a veces el pasado nos atrae de tal forma que querríamos desaparecer en él para siempre. Abdicar del presente infausto y amargo. Pero, sobre todo, recuperar la inocencia de un tiempo en que pensamos que todo era posible, que las ilusiones eran como una planta que creciera solo con regarla. Sí, el último baño. Yo lo comprendo muy bien, amigo Cormorán. Y trato de que no sea el último, el postrero, sino sólo recuperar la luz de los momentos aquellos en que fuimos dioses, en los que el mundo estaba bien hecho y el viento soplaba siempre a nuestro favor. Un abrazo

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  2. Gabriel Palafox/Fco. Rodríguez Tejedor8/7/11 17:46

    Tiene este último baño esa luz crepuscular de la derrota. Derrota sin paliativos, sin vuelta atrás, sin capacidad de recuperación.
    Y tiene también, a mi juicio, esa mirada atónita que busca la inocencia primera, la ilusión primera de cuando creímos que el mundo estaba bien hecho. Quizá allá en el fondo, en el último peldaño: la atracción del abismo de la inocencia primera, cuando ya se han quemado todos los cartuchos y la gasolina no da para más. Muy bello Cormorán. Me ha gustado mucho

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  3. Hola Gabriel Palafox. Tengo pendiente comentarte tu libro. Solo, como anticipo, te diré que lo he leido dos veces ;)

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  4. gabriel Palafox10/7/11 19:17

    Me dejas expectante. Espero como agua de mayo tus comentarios, amigo Cormorán.

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