12 mar. 2011

¿Futuro feliz?


La bala, en la sien. Sin tocar la piel siquiera. Cómo un apéndice de tu cuerpo, inerte, etérea. Es parte de la última tecnología. La llevas desde los 6 a los 30 años como educadora del pensamiento. Si hay un desvío, surge una descarga en proporción para su corrección. Luego, a los 30, se activa, para que, llegado el caso, te ejecute. Muchos han caído, pero la vida ha mejorado desde entonces, y los que cuestionaron su utilidad, ya no están entre nosotros.

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