4 may. 2011

Pienso

A veces me observo en la distancia a través de unos ojos cansados y mi cuerpo se difumina y se transforma. Creo reconocer formas futuras, formas que me dan miedo, siempre oscuras, delgadas, óseas. Formas que me recuerdan de que estamos hechos. Hechos de materia perecedera, de lo orgánico etéreo.
Solo deseo que  cuando llegue el momento, ese que a veces veo, ese al que temo por desconocerlo, me permita conservar lo que más quiero, el pensamiento.
El poder oírme como ahora cuando escribo, sin más que eso, solo mi pensar. Sin luces ni sombras, sin nada ni nadie, solo el pensar, mi esencia de haber sido, de ser.
El pensar, si, algo intangible, invisible, propio, íntimo, indivisible, único.
Quiero solo eso, conservar el pensamiento.
Por eso, cuando me veo en la distancia, borroso y casi muerto, pienso, me hablo y me siento. Y quedo tranquilo que será siempre así, y pierdo los miedos a dejar de ser, de existir en esa imagen.

5 comentarios:

  1. ¿Existimos más allá del pensamiento? Si has experimentado una verdadera meditación, comprobarás que sí, que estamos ahí, de todas maneras, es nuestra esencia. ¿Esa esencia dejará de existir cuando desaparezca nuestro cuerpo? Eso es sí que es difícil de responder...
    Interesante e inquietante tu texto, Cormorán. Por eso me gusta. Un beso.

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  2. Me ha gustado mucho, Cormorán, esta especie de alegoría al pensamiento como vínculo por excelencia con el resto de la existencia. Yo tampoco quiero el envase que lo contiene si no soy capaz de mantener el pensamiento. Saludos.

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  3. Hola Sara. Lo cierto es que nunca he experimentado una verdadera meditación. Algo parecido habré experimentado en algun estado "diferente" al considerado "normal". Espero que nuestra esencia nunca desaparezca, que como mucho se transforme y que nunca perdamos lo que llamamos conciencia de ella. Un besote.
    21. Estoy contigo. Los envases no sirven para mucho (es cierto que habría mucho que matizar :D)Vivir sin pensamiento, sin conciencia, no es vivir.

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  4. Interesante meditación llevada a un texto, Cormorán. Si no viene de la "meditación", seguro que viene en esos momentos en que te miras como cuando miras a un extraño y te "comes el tarro" en torno a esas locas sensaciones, jajaja.
    Por cierto: estupendamente escrito, también me gustó la forma; y la fotografía.
    Un abrazo

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  5. Mi qurido Luis, "esas locas sensaciones", claro que si. Y qué gozosas son. Se deberían prodigar más pues creo no dejan de ser nuestra esencia.
    Un abrazo

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