28 jul. 2011

Gozar con el sufrimiento

Llegó el momento de la verdad. Lo había deseado, meditado, pedido, y, por fin, conseguido.
Subí a aquella atracción fascinante que prometía aventura y riesgo. Y un gran miedo, de eso estaba segura. Solo pensarlo me emocionaba, esa sensación de pavor, de casi morir en ello. ¡Qué gusto más extraño! Gozar con el sufrimiento…¡Qué raro!
Arrancamos y ese cosquilleo de arrepentimiento brotaba como irrefrenable, me invadía y colapsaba. Sonreía forzadamente por no empezar a gritar. No había causa para ello más que la del conocimiento de lo que se avecinaba. Del resto recuerdo un gran arrepentimiento sabiendo de la imposibilidad de la marcha atrás, un gritar incesante, un frenético palpitar. Deseé la muerte inmediata, no podía ser peor, seguro. Menos mal que ahí estaba ella, mi madre, como siempre está. ¡Grita! Me decía, grita que no pasa nada.
Al parar tomé aire, sonreí, apenas podía andar, temblaba como un flan. A diez metros miré hacia arriba, allí donde había estado. ¿Podemos volver a subir, Mamá?

7 comentarios:

  1. Jajaja...¡Qué carita tiene!
    Yo nunca gocé con el sufrimiento :) Por eso no he subido todavía a ese tipo de atracciones.

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  2. Todavía estas a tiempo, Sara. A mi me gusta, echo de menos el miedo de las pelisde terror, esas que no te dejaban dormir. Ya poco me asusta, me hago mayor y vengo muy asustado :)
    Gracias por tu siempre visita

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  3. Esa sensación de cosquilleo,miedo, ansia....que hace que la adrenalina se dispare....para estar luego como agotado y contento.
    Yo sí me subo a esos cacharros.El huracan cóndor y yo...jolines me encanta.
    Me ha gustado.La foto también
    Un abrazo

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  4. ¡Qué bien descritas las sensaciones de la niña!.
    Estar atentos, observar, escribir...
    ¡Y qué buena foto! ¿la hiciste tan nítida en velocidad?. Obturador bien calibrado, de eso entiendes un montón.
    Bueno, se terminaron mis vacaciones y te visitaré más a tiempo (donde estuve, apenas llegaba señal de internet).
    Un abrazo

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  5. Qué certero el texto, Cormorán... y la foto que ni pintada. Hace poco estuve en uno de estos parques, casi obligado, por ser padre. Aún con el miedo en el cuerpo ¡querían volver a subir! La contradicción humana es para volverse loco.

    Saludos.

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  6. Hola Albada "agotado y contento" ¡Que bueno! tan real...
    Me alegra verte Luis, aunque no te pierdo de vista por tu blog. Espero que disfrutases las vacaciones, sin casi conexión el éxito es casi asegurado
    Hola Daniel, creo que lo desconcertante de esas contradicciones nos hace mas "atractivos". Dignos de estudio. Gracias por tu visita. Un abrazo.

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  7. Me quedo entre tus letras, bello blog.

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